22 abr. 2012

Revancha


El jefe de cuadra soberbio y narigón
y sus dos secuaces
tienen un patrullero con luces, una chapita
y un gorro bastante gracioso
para velar por la seguridad de los asustados vecinos
del barrio de Belgrano.
Pasan la noche
atendiendo llamados de paranoicos
vecinos
que no pueden dormir
porque al igual que los polis,
ya no tienen sueños.
Puede que se los hayan asesinado
cuando eran chicos,
alguna madre sobreprotectora
o algun maestro facho.
Entonces pasan la noche
unos con miedo
y los otros con substancias en sus grandes narices.
Me detienen
me ven actitud sospechosa
lo más loco que tengo son auriculares.
Me retienen cuarenta minutos en la calle
como a un delincuente
y un gordo mira desde en frente.
Cagones,
hijos de puta.

Ningun policia,
de provincia
ni de capital
va a llevarme al calabozo
mientras vos estes lejos de acá.

Señora deje que su hijo se haga la paja
y no lo castigue demasiado,
porque el dia de mañana podria hacerse policia
y eso es mas triste que cualquier otra cosa.